El personal de servicio que viene cada semana necesita entrar sin complicaciones, y el residencial necesita saber quién es y cuándo puede estar dentro. Estas prácticas equilibran las dos cosas.
Acceso con horario, no abierto
Si la persona viene martes y viernes de 8 a 2, su acceso debería funcionar solo en ese horario. Así, si el código se comparte o se pierde, no sirve a cualquier hora.
Registra datos reales
Nombre completo y, si llega en vehículo, la placa. Evita registros como “la señora de la limpieza”: no le sirven a nadie si hay que revisar el historial.
Actualiza los cambios el mismo día
Si cambian los días o la persona deja de venir, actualiza o da de baja su acceso ese mismo día. Los accesos olvidados son uno de los huecos de seguridad más comunes.
Respeta su privacidad
Pide solo los datos necesarios para el registro y evita compartir sus datos o fotos en grupos de WhatsApp.
Menos espera para todos
Un acceso ya autorizado evita que la persona espere cada vez a que alguien conteste en la casa. Menos espera también es menos fila en la caseta.
Cómo te ayuda LockyPass
En LockyPass creas un QR por horario para el personal recurrente; cada entrada y salida queda en el historial de tu dirección y recibes la notificación.