Las cámaras lectoras de placas (ANPR) registran cada vehículo sin que el guardia escriba nada, pero ninguna lee el 100 % de las placas. Conocer qué afecta la lectura ayuda a sacarles el mayor provecho.
1. Ángulo y altura de la cámara
La cámara debe ver la placa lo más de frente posible. Los ángulos muy cerrados, horizontales o verticales, deforman los caracteres.
2. Iluminación
De noche se necesita luz infrarroja o una iluminación adecuada; de día, el sol de frente al amanecer o al atardecer puede deslumbrar la cámara.
3. Velocidad del vehículo
Un tope o la propia pluma antes del punto de lectura hacen que los autos pasen despacio y que la imagen salga nítida.
4. Estado de la placa
Las placas sucias, dobladas, despintadas, con marcos que tapan caracteres o con tipografías no estándar se leen peor. Vale la pena pedir a los residentes que las mantengan en buen estado.
5. Mantenimiento de la cámara
El polvo, las telarañas o una lente que se movió con el viento reducen la precisión con el tiempo. Inclúyela en la revisión mensual de equipos.
Siempre con revisión humana
Por buena que sea la cámara, conviene que el guardia pueda revisar y completar una lectura dudosa.
Cómo te ayuda LockyPass
Con las visitas por cámara con IA, LockyPass registra la placa, la fecha y la hora de cada vehículo, y el guardia supervisa las detecciones en tiempo real para validar o completar una visita.